sábado, 10 de octubre de 2015

¿Por qué los libros son tan caros?

Libros Antiguos

En España los libros son muy caros. ¿Os suena de algo? Todos hemos pensado esto alguna vez viendo los altos precios que se cobran en España, sobre todo si los comparamos con los que se cobran en Internet por cualquier edición inglesa. Incluso en el caso de los e-books, que por su formato electrónico parece que deberían ser mucho más baratos, dado que no es necesario imprimirlos y distribuirlos físicamente, los libros en España siguen siendo caros.

Pero esto, ¿por qué ocurre?



El coste de producir

GutenbergEn primer lugar, las tiradas en España son mucho más bajas que las que se puedan hacer en lengua inglesa; no únicamente porque las cifras de la gente que afirma que lee libros habitualmente no son especialmente altas, sino porque los libros publicados en inglés pueden exportarse a otras partes del mundo. Por tanto, al aumentar el número de libros que puedes imprimir en una sola vez, disminuye el coste unitario; es decir, cuantos más libros imprimar de una vez, más barato es producir una sola unidad. Esto, evidentemente, repercute en el precio final del libro, que se ve disminuido.

Por otro lado, hay que tener en cuenta el reparto que se hace del precio final del libro. Según explica Mariana Eguaras en su blog (que recomiendo muchísimo), del 100% del precio del libro, un 10% va a su autor, un 30% a la editorial y el 60% restante se reparte, según como convengan las distribuidoras y el punto de venta. Obviamente, las grandes superficies tendrán una mayor capacidad de negociar que una pequeña librería.


Dentro de ese 60% se incluyen los costes de transporte del libro y el mantenimiento de la red comercial, de parte del distribuidor; por parte del punto de venta, se asumen el coste de la infraestructura donde colocar y exponer los libros para la venta al público. En el caso de la editorial, de ese 30% deben salir los costes de corrección de la obra, el diseño del libro y la portada, la traducción si el libro está escrito originalmente en otro idioma, la revisión, la maquetación y la impresión, así como la promoción y el marketing asociado a la venta del libro.

Los libros electrónicos también tienen valor añadido

Algunos estaréis pensado, ¿y en el caso de los e-books? Porque está claro que en el caso del libro electrónico no hay que pagar impresión, ni distribución, ni colocación en los puntos de venta. Y es cierto, pero también hay otros problemas.

E-book
En primer lugar, si la editorial publica únicamente en formato electrónico, el proceso primario por el que pasa el libro es muy similar: es necesario corregirlo, maquetarlo, revisarlo, y, en su caso, traducirlo. Esto forzosamente añade valor al producto final, y por tanto sube el precio de venta al público. Sin embargo, si la editorial ya publicó el libro en papel, estos costes disminuyen, puesto que ya se ha corregido el texto para la versión en papel, y los costes ya estarán amortizados.

Por otro lado, la promoción del libro para darlo a conocer también tiene un coste, así como la implantación del libro electrónico en un punto de venta, que aunque no haya que desplazarlo físicamente, el mencionado punto de venta se quedará con un porcentaje.

Además de estos costes comunes en ambos productos, el libro electrónico también tiene costes que no se producen en el formato físico, como es la implantación de ficheros XML y la incorporación de los metadatos, así como la gestión de los derechos digitales.

Por último, en el caso de los libros electrónicos hay un problema muy básico: el precio del IVA. Mientras que los libros en formato físico deben pagar el IVA superreducido, un 4% sobre el precio final, en el caso de los libros electrónicos ese porcentaje sube al 21%.

La Ley del libro

Volviendo al libro físico, decíamos que en el porcentaje que se lleva la distribución va incluido lo que esta pueda negociar con los puntos de venta, que además, tendrán mayor o menos capacidad para negociar si son una gran superficie o si son una pequeña librería.

Vender Libros, Congresos, Día del libroEn este aspecto entra en juego la conocida como Ley del libro, publicada en 1975 y reformada en 2007. En el artículo 9 de esa ley se especifica cómo deben regularse los precios del libro: “El precio de venta al público podrá oscilar entre el 95 por 100 y el 100 por 100 del precio fijo”, o lo que es lo mismo: el editor pone un precio, y los puntos de venta sólo pueden hacer un descuento del 5% del precio final. No es legal, y por tanto no es posible, bajar el precio de los libros más de este 5%. Esta ley se aprobó con el objetivo de proteger a las pequeñas librerías, que no sólo tienen menos poder de negociación con los distribuidores, sino que no tienen la posibilidad de rebajar tanto el precio de los libros.

Dentro de esta ley se reconocen una serie de excepciones. Los libros de bibliófilo, los que tengan una edición artística, los libros antiguos o con ediciones agotadas, los libros usados, los descatalogados o los libros de texto, entre otros, no se ven afectados por esta ley. Además, se prevén una serie de distinciones, como el Día del Libro o las Ferias del Libro, donde se puede hacer un descuento del 10%. Asimismo, si el destinatario final es una Universidad, una Institución de investigación, un museo o una biblioteca, se podrán hacer descuentos de hasta el 15%.

Pero por norma general, el descuento mayor que se puede encontrar en un libro es del 5%.

Por todos estos motivos y probablemente por otros que me dejo en el tintero, los libros en España están tan caros.

Más información:

2 comentarios:

Jorge dijo...

Entiendo que hay factores que influyen, pero qué quieres que te diga, a mí me parece que la razón principal es que a la editoriales les da la gana, y punto. Que una editorial pequeñita tenga que poner precios altos lo entiendo, por lo que dices de las tiradas, pero que Planeta te cobre 20 euros por un libro de un autor que es carne de bestseller y del que han hecho una tirada inicial grandísima porque saben que lo van a vender todo... eso es negocio puro y duro.

Y lo de los ebooks no tiene nombre. Que yo tengo vistos ebooks a 11 euros (más caros que algunos de bolsillo).

Interesante entrada :)

Carmen Joy dijo...

La verdad es que sí, estoy de acuerdo contigo. Siendo sincera, al escribir la entrada estaba pensando tanto en pequeñas editoriales (concretamente en Renacimiento, de la que estoy leyendo un libro ahora, y que no tiene precios precisamente asequibles) como en los libros que sacan las grandes editoriales y que no son best seller (concretamente estaba recordando un libro que leí hace ya cinco años sobre vampiros, publicado por Alfaguara, del que no se sabía si iban a sacar la saga entera por bajas ventas y me pregunté que por qué no harían una edición más pequeña para los que sí que seguían la saga. Al final no sé que pasó con ella). Pero aunque creo que en estos casos no hay mucho margen para bajar precios, sí que creo que en el caso que mencionas del best-seller existe un margen de maniobra bastante grande. Por lo que tú dices, porque se sabe que van a agotar las ediciones al completo.

Con respecto a los e-books no me acabo de convencer. Es que hay muchos gastos que se mantienen y el hecho de que el IVA esté al 21% no ayuda a bajar los precios. También supongo que volvemos a lo mismo, hay libros electrónicos y libros electrónicos, y posiblemente el del último best seller sí que se pueda bajar de precio. Pero en general tiendo a pensar que no se pueden bajar mucho más el precio de los libros electrónicos.

Muchas gracias por tu interesante comentario :)